Desarmar
la realidad
"La
única verdad es la realidad", lo dijo Juan
Perón vaya uno a saber cuándo, o por lo
menos así dice la sabiduría popular. Lo
importante, más allá de la autoría
de la frase grecoargentina, es que no sólo es cierta
sino que también es verídica, como diría
alguno de los Les Luthiers, pero encierra en sí
misma un problema insoluble. Pues si la verdad única
surge de la realidad, lo cierto es que realidades hay
a montones… ¡Vamos, que de haber una sola
nos evitaríamos infinidad de inconvenientes! Hay
tantas realidades como hombres y mujeres hay en la tierra.
Decimos esto, que se parece tanto a una verdad de Perogrullo,
porque es bueno tenerlo en claro cuando se hace una revista
cultural en un país que siempre persigue la verdad
de la milanesa. La realidad es un producto desmontable,
está sujeta a manipulación por ideología,
olvido, interpretación forzada e incluso a distintas
formas artísticas. El pensador, narrador, pintor,
escultor, desarma la realidad, como el protagonista de
El encierro de Ojeda desarma su lavarropas, y
con los fragmentos construye una subjetividad desde la
que transmitirnos su historia.
¿Esto quiere decir que la verdad no existe? ¡Por
supuesto que no!. Tan sólo que existen múltiples
enfoques de la realidad. La realidad de la guerra no es
la misma para el gato que para el ruiseñor, como
podemos observar en el fragmento de Ronda nocturna,
reproducido en este primer número de Evaristo
Cultural. Nuestra aspiración será entonces
repasar de la manera más lúcida posible
todos estos enfoques fragmentarios de la realidad que
va presentándonos nuestra cultura a través
de sus representantes para tratar de atisbar la verdad
detrás de ellos.
Si bien hubo varias reuniones para decidir la forma de
orientar este proyecto; desde un principio tuvimos en
claro que nuestro objetivo era crear una herramienta de
comunicación abierta que nos permitiese fundar
un espacio de opinión, aunque sea pequeño,
desde donde abordar las muchas cuestiones y realidades
del ambiente cultural argentino.
Sin duda vamos a tener una orientación política
porque no estamos ajenos para nada a ello, toda opinión
al ser manifestada es política en acto, nuestra
intención es no ser excluyentes, todo lo contrario,
recibir todo parecer sobre la vida cultural argentina
y sus derivaciones, fomentar los espacios de reflexión,
de opinión y de crítica ya instituidos y,
¿por qué no?, intentar crear nuevos ámbitos.
Una de las realidades más fuertes de nuestra historia
y que más enfoques ha generado, sin duda alguna,
fue el surgimiento del movimiento peronista. Acompañamos
al sociólogo Horacio González en su recorrido
lúcido por las primeras décadas del mismo.
Entrevistamos también a Rafael Cippolini, aplicado
internauta de realidades, que incluso accedió a
sumarse a la revista. Amalia Sato nos habla de la realidad
del traductor, mientras que Susana Alza nos invita en
"Descubriendo los caminos de la sombra" a explorar
nuestras realidades ocultas.
Pero este primer número no es más que un
"piloto". Durante su elaboración, no
sólo Cippolini se sumó a nuestro proyecto.
No daremos nombres para mantener el suspenso, pero a partir
del Nº 2 podrán leer a nuestros nuevos colaboradores
en sus respectivas "Columnas".
Contamos desde el comienzo con el apoyo de editoriales,
distribuidoras y agencias de prensa como Colombo Pashkus,
Adriana Hidalgo, Interzona, Ediciones Urano, Tusquets,
Riverside, Colihue… A todas ellas nuestro agradecimiento,
muy especialmente a Anabel Jurado, Santiago Fernández
Núñez y Alejandro Cánepa, quienes
no cejaron en su apoyo a pesar de nuestras demoras.
Por último, nos queda darles la bienvenida a todos
ustedes a Evaristo Cultural. Disfruten del material,
nosotros quedamos a la espera de sus comentarios.
Rodrigo
de Echeandía
Damián Blas Vives |