Introducción
Acercarse a un nuevo tipo de música siempre representa un desafío. Puede incluso presentar grandes dificultades si se trata de música que no hereda las convenciones musicales heredadas hasta ese momento.
¿Hay que entender nuevas convenciones musicales? En definitiva, ¿no debería primar sólo el gusto, el impacto directo de la escucha musical?
Ciertamente, para acercase a la música no hacen falta tantos conocimientos y habilidades que detecten estas "convenciones".
Por su puesto que si uno quiere dedicarse a la música en serio, es conveniente tener un buen oído, ser afinado, tener sentido del ritmo, y estudiar bastante. Pero, para apreciarla, no hace falta más que interés, curiosidad y, sobre todo, estar abierto a recibir una nueva posibilidad de enfoque, a romper un prejuicio. Después de todo, cuando nos acercamos a la música, tenemos un objetivo principal: disfrutarla. Y para ello no hacen falta conocimientos profundos y especiales, aunque, como en cualquier otra actividad, mientras más conozcamos lo que hay detrás de ella, más podremos disfrutarla.
La finalidad de esta nota es proveer al interesado de herramientas sencillas que faciliten un acercamiento a las nuevas perspectivas musicales planteadas en música de Igor Stravinsky, utilizando las relaciones de similitud que ésta pueda tener con la pintura de Vasili Kandinsky. Es decir, la de acercase a una nueva música desde un enfoque visual, pictórico.
Para ello, se describirán algunos de elementos que hacen a la construcción de la música de "La consagración de la primavera" y de la pintura "Composición VIII".
Quizás, "La consagración de la primavera" y "Composición VIII" pueden compartir, al menos en un imaginario, más que las últimas cinco letras de los apellidos de sus autores.
"La Consagración de la primavera"
Entre 1910 y 1913, el joven Stravinsky compuso por encargo del empresario ruso Sergéi Diágilev la música para su nuevo ballet "La consagración de la primavera", cuyo título original en francés es "Le Sacre du printemps".

La obra trata acerca de una virgen que debe danzar hasta la muerte para que llegue la primavera. El final es fatal, la virgen consuma su destino y muere. En esta obra, Stravinsky buscó acercar su música al erotismo y al sentido de la muerte que le evocaban las historias e imágenes de la Rusia pagana.
El contenido trasgresor de la pieza, respecto a una estética musical y coreográfica anterior, condujo a que fuese abucheada por su público aristocrático parisino.
Afortunadamente para su compositor, la obra pronto fue reconocida y lo consagró como uno de los compositores más representativos del siglo XX.
El por qué del escándalo
Para poder impregnar su música de las imágenes brutales y primitivas que evocaba en su mente la antigua Rusia pagana, Stravinsky utilizó una forma de componer innovadora.
En primer lugar, reemplazó una idea predominante hasta el momento en toda obra de concierto (introducción, tema principal, variación 1, variación 2, etc...), favoreciendo una estructura lineal, prácticamente carente de repeticiones, lo que produce en el oyente una sensación de imprevisión, impulso, brutalidad y aparente desorden.
En segundo lugar, utilizó frecuentemente disonancias y fragmentos de escalas en forma onomatopéyica, favoreciendo la idea de "brutalidad" en contraste con la tradicional idea de "amabilidad" de los sonidos.
Stravinsky utiliza entonces el ritmo y la disonancia como sus principales medios expresivos.
Los cambios
Desde sus inicios, la música occidental utiliza la melodía y el ritmo como analogías de nuestra forma de comunicación verbal: a cada oración de pregunta le corresponde una oración de respuesta. En este ejemplo, en su sinfonía "Heroica", Beethoven expone claramente un tema principal y sus variaciones. A cada "pregunta" se corresponde una "respuesta", estableciendo un diálogo entre los vientos y las cuerdas.
Beethoven - Sinfonía "Heroica" - Scherzo (1804) Fragmento.
Si, por el contrario, imaginamos una música que no sea claramente una metáfora proveniente de nuestro discurso verbal, ordenado por preguntas y respuestas, sino una música relacionada con el ritmo cardíaco y respiratorio cuando ambos se agitan al máximo, entonces se producen cambios radicales en la construcción musical.
En este ejemplo, Stravinsky hace clara su técnica: ninguna melodía llega a ser una oración completa; se favorecen las onomatopeyas rítmico-melódicas.
Stravinsky - La consagración de la primavera - Danza de la tierra.
El resultado de esta técnica musical es la evocación de una energía primitiva, por su tratamiento rítmico, y monumental, por su tratamiento de orquestación.
"No soy un pensador, soy un hacedor" —comenta Stravinsky—, seguramente haciendo referencia a las corrientes compositivas intelectuales europeas, preocupadas por un sistema que les garantice "coherencia" en los avances atonales de su música. A diferencia de esta corriente, Stravinsky comenta que sólo utilizó su piano y su oído como referencia para la composición de la consagración. En otras palabras, podría decirse que unas de las obras más significativas del siglo XX proviene de la intuición.
"Composición VIII"
Cuenta Kandinsky en su libro Sobre lo espiritual en el arte, que en uno de sus descansos abandonó su taller, acto seguido entró su mujer a limpiarlo y mientras lo hacía, tropezó sin querer con el caballete donde estaba pintando su última obra, tirándola al piso. Como es lógico, volvió a colocarla, pero lo hizo del revés. Al regresar, Kandinsky vio su propio cuadro, pero no lo reconoció: "Me vi sorprendido al no poder reconocer las formas, parecía que el objeto de la pintura había desaparecido, sólo distinguía trazos y colores que me resultaban incomprensibles. Me di cuenta con sorpresa y confusión que esa hermosa imagen no sólo se había apoderado de mí, sino también había producido una impresión indeleble en mi memoria".

Originada tal vez por un accidente fortuito, surge entonces la idea de la "abstracción" en la pintura occidental. Tendencia que sólo pudo haber continuado gracias a la necesidad que tuvo Kandinsky de expresar un mundo interno de origen psicológico en sus pinturas posteriores.
Es una curiosidad saber que sólo diez años antes de la creación de "Composición VIII", y precisamente en el año de estreno de "La consagración..." (1913), el físico Niels Bohr crea el primer modelo del átomo.
La geometría de la psiquis
En 1923, Kandinsky pinta su "Composición VIII" creada a partir de formas muy sencillas: líneas y puntos, triángulos, cuadrados, círculos o semi círculos. En relación a sus primeros cuadros abstractos, su autor pasa del color a la forma como principal elemento constructivo, creando un marcado ritmo geométrico en esta pintura en particular.
El equilibrio dinámico de esta obra se basa en sus contrastantes formas; el gran círculo en la parte superior izquierda juega en contraste con las filosas líneas en la parte derecha de la tela. Así mismo, Kandinsky utiliza diferentes colores dentro de las formas para dinamizar su geometría: un círculo amarillo con esfumado azul versus un círculo círculo azul con esfumado amarillo; un ángulo recto lleno de azul y un agudo ángulo de color rosa claro.
El fondo también colabora creando dinamismo en la composición, su diseños no parecen creados sobre un piso plano, sino que parecen provenir desde un espacio y profundidad indefinidas.
La influencia de la música ha sido muy importante en el nacimiento del arte abstracto, ya que por su naturaleza abstracta le es imposible representar el mundo exterior. Por el contrario, logra expresar en una forma más inmediata el mundo interno de la psiquis humana. De hecho, Kandinsky utiliza términos musicales para designar sus obras, llamando a sus pinturas más espontáneas "improvisaciones", mientras que titula obras más elaboradas como "composiciones".
"El color es el teclado, los ojos son el martillo y el alma es el piano con sus cuerdas", comenta el autor de "Composición VIII".
Paralelismos
Más allá de las claras relaciones de similitud existentes entre pintura y música, respecto al color y la textura, por ejemplo, existe una diferencia sustancial entre ambas que dificulta su forma de relacionarlas: el tiempo.
Por ello, y sólo con fines didácticos, imaginaremos que la pintura pudiera "leerse" de izquierda a derecha, es decir, agregando la idea de tiempo para poder establecer relaciones de a secciones por vez.
Espero que luego de establecidas estas relaciones fragmentarias del cuadro, sea posible imaginar la "imagen sonora" completa del mismo.
Todas estas analogías son, por supuesto, subjetivas, y tienen como única finalidad la de acercarnos a la música desde una perspectiva visual, despertar la imaginación sonora en el lector y estimular nuevas percepciones de relación en torno a la música y pintura de artistas de hoy.
¿Cómo pueden relacionarse "Composición VIII" y "La consagración de la primavera"?
Desde un punto de vista general, ambos artistas penetran en lo profundo del inconciente en búsqueda de material compositivo. Stravinsky rompe las "oraciones" típicas de las variaciones musicales para lograr un efecto musical de origen primitivo. Kandinsky va a buscar en sus abstracciones una representación del mundo "del alma", en sus propias palabras. Ambos construyen su lenguaje en torno a elementos simples y pequeños que, interactuando entre sí, producen una estructura en tensión constante.
El Punto
En su libro Punto y línea sobre el plano, Kandinsky habla del punto como el tratamiento formulado por el artista de una pequeña mancha de color sobre el lienzo.

"Por lo tanto, el punto utilizado por el pintor no es un punto geométrico, no es una abstracción matemática, posee una cierta extensión, una forma, y un color. Este puede ser un cuadrado, un triángulo, un círculo, como una estrella o incluso algo más complejo. El punto es la forma más concisa de todas, pero de acuerdo a su ubicación en el plano tendrá una tonalidad diferente. Puede estar por sí solo, aislado, o por el contrario puede estar en resonancia con otros puntos y con otras líneas", comenta el autor.
¿Cómo podría imaginarse uno un "punto" en la música de Stravinsky?
Un bloque sonoro, un fragmento musical de muy corta duración, desde una nota sola (una mancha), hasta un golpe orquestal completo (un círculo rojo).
Stravinsky - La consagración de la primavera - Danza de la tierra - Fragmento.
Los atributos de este punto estarán dados por su tamaño (volumen), por su color (los instrumentos que estarán sonando). En las manos de Stravinsky, un punto-golpe, un ritmo, entrarán en relación a otros puntos-golpes y a otras líneas en el devenir de su discurso musical.

Imaginemos una sucesión de puntos en la pintura de Kandinsky, en "Composición VIII" se pueden encontrar varios puntos o semi círculos en cadena, creando una constante rítmica sobre el lienzo.

Stravinsky - La consagración de la primavera - "Heraldos de la primavera".
La línea
"La línea es el producto de una fuerza, es un punto en el que una fuerza viva se ha aplicado en una dirección determinada, la fuerza aplicada sobre el lápiz o el pincel de la mano del artista. Las formas de línea producidas pueden ser de varios tipos: una línea recta es el resultado de una única fuerza aplicada en una sola dirección, una línea angular es el resultado de la alternancia de dos fuerzas con una dirección diferente, o una curva o de ondas, como la línea producida por el efecto de dos fuerzas que actúan simultáneamente", sostiene V. Kandinsky.
Si examinamos "Composición VIII", encontramos por ejemplo algunas líneas onduladas y puntos por arriba de éstas, como puede verse en la imagen. Podríamos imaginar una sección musical que conste de notas tenidas en el tiempo y pequeños golpes-puntos sonoros interrumpiéndolas.
Stravinsky - La consagración de la primavera - "Adoración de la tierra" - Fragmento.
El juego de los puntos y las líneas
En el movimiento "Danza sagrada, la elegida", Stravinsky comienza con los siguientes elementos: un punto; una frase de cuatro puntos, que podría entenderse como un triángulo o cuadrado quizás, una línea que crece en volumen y tres golpes-puntos más finalizando la frase.

Podríamos imaginar estos puntos y líneas con diferentes colores y tamaños.

Todo el desarrollo posterior es realizado a partir de estos sencillos materiales rítmicos, alternando su disposición y duración. De forma similar, Kandinsky articula sus ideas a partir de elementos sencillos cuando hace encontrar un triángulo contra otro, un crescendo contra otro, puntos arriba y debajo creando la ilusión de un tensa confrontación constante de estos elementos.
Stravinsky - La consagración de la primavera - "Danza sagrada, la elegida".
Otro ejemplo musical se escucha en la secuencia del final de "Juego del Rapto", donde Stravinsky rompe un clima de elevada tensión creado a partir de una línea rugosa y golpes-puntos, pudiendo liberar la tensión acumulada hacia su final con una nueva línea ondulada compensatoria.
Stravinsky - La consagración de la primavera - "Juego del Rapto".
En cambio, en "Cortejo del sabio", Stravinsky utiliza pequeñas figuras rítmicas, pequeños loops melódicos en la que ninguna sección de la orquesta estará dispuesta a ceder ante la otra, produciendo una enorme masa sonora en creciente tensión.

Al igual que Stravisnky, Kandinsky construye utilizando pequeñas formas superpuestas que, determinadas por el ángulo con el que se encuentran relacionadas entre sí, se perciben como una batalla por el control de la superficie, generando un equilibrio general en el total del cuadro, pero connotando a la vez una gran tensión interna en las figuras.
Stravinsky - La consagración de la primavera - "Cortejo del sabio".
La apreciación
Nadie puede apreciar el valor de algo nuevo si antes no intenta comprenderlo. Por más complejo que pueda parecer el desafío de escuchar música o ver una pintura la primera vez, se trata de un camino arduo en su recorrido pero feliz en su desenlace. Para recorrerlo hay que dejar a la entrada nuestro más preciado tesoro: el prejuicio. Es un camino de lucha contra nosotros mismos. Un camino que en cada curva musical nos presenta panoramas distintos y nos obliga a acomodar los oídos para percibirlos atentamente. Sin embargo, a medida que lo recorremos, penetramos en ese mágico mundo de la propia satisfacción. Nos volvemos más y más capaces de acrecentar, por propia determinación, nuestras facultades para percibir la belleza que tanto en la música como en la pintura residen o que por ellas es reflejada. Después de recorrer este camino, uno queda abrumado por la cantidad de belleza que el género humano ha sabido crear, por el impacto de la comunión que nos invade cuando nos sentimos comunicados por ella.
Más información
Punto y línea sobre el plano - Vasili Kandinsky - Editorial Paidos, (1923).
Sobre lo espiritual en el arte - Vasili Kandinsky - Editorial Paidos, (1913).
Poética musical - Igor Stravinsky - Editorial Taurus (1977). |