Fastidio
Pasan más de las cuatro de la mañana y siento fastidio; la noche se me pega como un gel por el calor acuoso instalado en este faro del fin del mundo que es la ciudad de buenos aires (así, con minúscula). Estoy untado de noche y no puedo prender el aire porque la factura de la luz hace que mi sueldo de chiste me dé ganas de llorar. Escribo a oscuras porque no puedo dormir, ni prender la luz (ahora es un lujo); me siento como un personaje de Paul Auster salido de las páginas de El país de las últimas cosas, y está bien, porque éste es el país de las últimas cosas, pero bueno, subsidiemos al campo que hay sequía y cuando conviene es de todos (cuando no, es privado)... Pienso en lo que tenía ganas de decir en este editorial, pero las ganas se me evaporaron, las ganas y mi sueldo son las únicas dos cosas que se me evaporan, la noche y las horas se me untan...
Tenía ganas de decir que este es un número importante de Evaristo Cultural porque, como dije en el primer editorial, la política no nos es ajena, y tomamos postura, y presentamos una carta abierta con una propuesta que entendemos superadora, obvia sí, pero superadora en serio. Tenía ganas de recomendar la lectura atenta de la columna de Luis Vives "Tiempo de optar..." porque me parece lúcida (no por compartir apellido), porque me parece que abre un debate necesario (sobretodo la primera parte), porque me parece que nos invita a reflexionar sobre situaciones en las que ya estuvimos (varias veces), sobre discursos que ya oímos (varias veces), sobre escenarios que ya habitamos (varias veces) pero no hay caso, si Paul Auster hubiera nacido acá hubiese sido fotógrafo o periodista...
Tenía ganas de recomendarles la lectura de la entrevista a Espejo que, aunque no patine por un sueño ni venda millones de ejemplares, tiene una obra más que interesante y es un tipo ilustrado (que todavía quedan).
Hubiera recomendado la lectura de los Blogattis del mes, no por ser cubanos, por ser interesantes; hubiese mencionado lo contento que me pone incluir una entrevista de cómics y hubiera recomendado, a los que puedan, que sigan la obra de Agrimbau, y a los lectores de cómics, que presten atención en general a la producción de nuestros artistas, que están surgiendo cosas muy buenas; hubiera sugerido, casi exigido, la lectura de Hacé que la noche venga, novela que disfruté como si fuera chico de vuelta... pero no lo soy; soy un adulto con sobrepeso que pasa de los treinta, que se dedicó a la cultura, que es el único crimen que no paga, que tiene un sueldo de chiste, que no puede prender el aire, que hace varias revistas culturales por amor al arte (ésta y www.revistaseda.com.ar), que vive en la pesadilla de un escritor sajón (Auster y la reconcha de tu madre!!!). Así que, sepan ustedes disculpar el exabrupto, pero en vez de recomendar todas esas cosas, decidí hacer catarsis, porque son las cinco de la mañana, estoy untado de noche y siento fastidio...
Damián
Blas Vives
Director Editorial |