
Damián Blas Vives
Codirector de la revista
Yo soy un hombre de papel. A mí me gustan los libros, me gustan las cosas impresas, me gusta el olor a papel. Sin embargo, Evaristo es la cuarta revista virtual que hago. La primera fue la Revista Abanico (www.abanico.org.ar), que generamos y armamos mes a mes con Daniel Sorín; es la revista literaria de la Biblioteca Nacional. Abanico me enseñó muchas cosas. La más importante, es cómo las nuevas tecnologías cruzan las fronteras. Revista Abanico tiene decenas de miles de lectores anuales. Es decir, que estamos parejos con la revista Gente, por ejemplo. Luego de Abanico, y también junto a Daniel Sorín, armamos la revista cultural Letrópolis (www.letropolis.com.ar), la cual pensamos, en principio, para el lector adolescente.
Como bien decía Horacio, una de mis pasiones, tal vez la más fuerte, es Oriente, por lo que luego armé la Revista Seda (www.revistaseda.com.ar), dedicada a los estudios asiáticos. La armé con un par de colegas interesados en este mundo, en esta problemática; pensé que iba a servir para nuclear a ciertos personajes descolgados de Capital Federal, y que por ahí estuviesen desperdigados por el país. En poco tiempo Revista Seda se transformó en un órgano de difusión muy importante a nivel mundial. Tenemos especialistas que escriben sobre diferentes temas desde el Colegio de México, de la Universidad de Perú, de España, de Francia, hay especialistas norteamericanos que traducen ellos mismos sus trabajos al castellano para que nosotros los publiquemos en la revista. Jugamos a favor con que los estudios asiáticos tienen poca difusión. Hace un tiempo me planteé el desafío que sería hacer una revista cultural, de cultura nacional on line. Lo conversé con Rodrigo, y nos pareció interesante ver qué tipo de difusión podía llegar a tener; qué tipo de revista queríamos hacer y qué tipo de revista hicimos. Yo creo que Evaristo tiene tres puntos fuertes: uno, es la entrevista, como bien decía Horacio. Hacemos mucho hincapié en las entrevistas, teniendo en cuenta no caer en la cuestión vertiginosa que tiene la entrevista periodística que se puede leer en diferentes medios. Esta tendencia a lucirse a través de la pregunta, poniendo, quizás, en un escollo al entrevistado. Nos interesa más profundizar en una conversación, en un intercambio de ideas; son entrevistas largas, las editamos poco, dejamos fluir la palabra. Roxana Artal está haciendo una serie de entrevistas muy interesantes a poetas, donde se profundiza en el arte de crear la poesía. Otro de los puntos fuertes tiene que ver con ofrecer un espacio a nuevas voces, nuevos escritores, nuevos críticos, más cercanos o más lejanos a la academia. Es una revista que trasciende el academicismo y que trasciende también lo meramente informativo; por lo menos eso intentamos. Dentro de estos nuevos escritores, contamos con varios personajes interesantes. Contamos con colaboraciones de la gente de Filosofía y Letras, de estudiantes de cine, de antropólogos; incluimos, a partir de este nuevo número. el mundo de la historieta, que es un mundo que ya no es tan marginal como antes, pero que no se le da la trascendencia que debería tener, por lo menos en este país. Y la tercera pata fuerte de la revista me parece que tiene que ver con las nuevas ideas. Yo no me puedo quitar la sensación de pertenecer a una generación parcialmente anestesiada, que no termina de desenvolverse bien o de cortar las cadenas de la universidad en lo que es el pensamiento. Me parece que hay un punto donde, en mi generación, abunda el pensamiento literal donde falta, no desde lo meramente semántico sino, quizás, desde lo político, un interlineado en la lectura un poco más interesante. Me parece que desde Evaristo, poco a poco, fuimos consiguiendo un grupo de trabajo interesante en este tema. Las columnas de Luis Vives me parece que sirven para abrir nuevos debates; el grupo mismo, el grupo humano Evaristo, está generando dentro de Evaristo, puertas adentro, debates interesantes que me parece que empiezan a plasmarse en las diferentes notas. Espero que ustedes nos acompañen, que podamos seguir creciendo y espero también abandonar pronto esta mala costumbre que nos tomamos todos los que hacemos este tipo de revistas virtuales, que es trabajar ad honorem. Muchas gracias por haber venido.
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