Cómo se escribe breve
Ya que empezamos a hablar de los microcuentos y minirelatos, es importante tener en cuenta ciertos códigos que nunca viene mal conocer para saber cómo leer esta fórmula literaria cada día más vigente. Es que el público siempre busca la síntesis, lo breve, lo mínimo. La mayoría aduce falta de tiempo, de no poder dedicarle más de una hora a la lectura y otras excusas. Bueno… si un libro de doscientas páginas es una barbaridad, hagamos el esfuerzo e intentemos llegar a los micro/mini. Para ello recomiendo seguir este decálogo que no me pertenece pero que es una guía formidable.
10 consejos para escribir un micro/mini

1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.
2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace.
3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.
4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.
6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.
7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.
8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.
9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.
10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.
Pareciera que con esta receta mágica, un amigo de las letras puede sentarse a escribir un microcuento. Error. Después de leer la decena de recomendaciones, al menos en mi caso, quedo con una gran confusión y cierta desorientación. No es tan fácil todo esto, me dije, y empecé a abrir algunas ventanas para ver la luz. Me encontré con un nuevo decálogo, pero esta vez, con la obra terminada. Leamos:
I
El rey dejó su caballo y caminó por el bosque. Es increíble que se conserve tan bien después de treinta años. Sin perder las esperanzas, corrió la vitrina y la besó dos veces, como cada mañana. Ella no despertó. Los enanos son excelentes embalsamadores.
II
Abrió la ventana y lo invitó a subir. Escuchó sus versos de amor sonrojada, palpitando de deseo en cada palabra. Lo besó con su boca adolescente, dulce como un damasco lleno de miel.
El pensó que el agudo dolor que sentía en el vientre era la prueba de un amor eterno. Murió entre sus brazos, sin llegar a ver la daga teñida de rojo venganza.
III
Ella había iluminado la indignidad de los siete pecados capitales que los nombraban. Su maternal ternura, lo único a lo que podían aspirar, lo desgarraba. ¿Hay algo más cruel que un amor sin esperanzas? Ningún príncipe va a poder quitármela ahora, pensó Envidioso, mientas envenenaba la manzana.
IV
Mi padre nos abandonó por culpa de su cuello blanco y largo. El innegable adulterio, brotó del cascarón de mi hermano. Su belleza trajo la desgracia a nuestra familia, lo menos que se merecía era ser ignorado y rechazado.

V
Su hermana estaba desolada, el príncipe, al que siempre había amado, eligió a una sirvientita mugrienta como esposa. Ella buscó un martillo en el cajón, de un solo golpe hizo añicos el otro zapato de cristal.
VI
El rey entró desnudo a la catedral, era su fiesta de coronación. Un pequeño niño intentó burlarse, pero fue callado justo a tiempo por su prudente madre. Ese año hubo una epidemia de bronquitis en el reino.
VII
El rey Midas y sus súbditos estaban felices, todo lo que el rey tocaba se convertía en oro. Nadie tenía que trabajar y habían desaparecido el hambre y la miseria en todo el reino. Los mercados auríferos tambalearon, los expertos del FMI mostraron su preocupación. Hoy, el rey Midas agoniza en la prisión de Guantánamo.
VIII
Fernando no lo podía creer: - Mariano, estamos siendo testigos de un hecho histórico, la garra, la experiencia, la inteligentísima estrategia y la disciplina táctica de la tortuga, han conseguido lo que a priori parecía impensable.
-Sí Fernando, las distracciones en este deporte se pagan caro, hay que ver como se recupera la liebre después de esta caída, el domingo tiene un difícil compromiso contra la gacela…
El conejo apagó la radio y saltando de alegría se dirigió al hipódromo. La tortuga pagaba 25 a 1, tenía que compartir la mitad con su prima, pero igual era una fortuna.
(Fernando Niembro y Mariano Closs son dos comentaristas deportivos argentinos)
IX (Basado en una historia que me contaron, creo que de Hospital de ranas de Lorrie Moore)
-Si me besas me convertiré en un bello príncipe.
Ella recogió al sapo del estanque. Lo llevo a su casa, lo acomodó en una cajita de cristal, le dio agua y unos mosquitos muertos para que se alimentara.
-Muchas gracias... ¿No me vas a besar?
- No, -respondió ella- después de tres divorcios me interesa más un sapo que habla.
X
Ella lloró amargamente, poco le importaba que hubiera muerto su hijastra.
La belleza del soberbio rojo de la manzana mordida, era insuperable.
La historia sigue porque en este terreno todo está por descubrirse. Los diez breves anteriores pertenecen a sitio www.cafe.forogratis.es y su autor es Ram García.
Ahora me quiero meter con los microcuentos eróticos y recurro a www.reflexionesaldesnudo.equinoxio.org
Luna de miel en vacaciones (Parte 4)
“El amor es una amistad con momentos eróticos”.
(Antonio Gala)

La mañana transcurría en calma, mientras el sol se filtraba por la ventana del apartamento. Pero esta calma parecía ajena a él que en esos momentos se encontraba inmerso en la violencia de las noticias internacionales que CNN contaba en detalle. Verlo así, analítico y observador, me agrada sobremanera aunque se olvide de mi por unos momentos, pero, igual, es relevante para nuestra convivencia, cada quien respetando los espacios del otro.
Pero el tiempo transcurrió rápido. Ya estaba arreglada cuando él apenas se disponía a darse una ducha. “No te preocupes. En un momento estoy contigo", me dijo mientras yo maquillaba mis pestañas. Por el espejo lo observé cuando entraba al baño. Mi curiosidad femenina no se hizo esperar. A través de la puerta de vidrio transparente lo observé con deleite. Las sensaciones volvieron a apoderarse de mí al ver la reacción de su pene que no dejaba de estar erecto, como si quisiera permanecer izando bandera para encontrar puerto seguro.
El agua de la ducha lo recorría, la espuma del jabón rodaba por su piel mientras el vapor emanado del agua tibia empezaba a cubrir el vidrio. Esto no podía permitirlo así que de inmediato oprimí el botón del extractor. Nos miramos, pasé mi mano derecha por su zona y comprobé la suavidad de esa dulce mezcla del jabón con sus vellos y su suave piel. La fascinación se apoderó de mi, quise desprenderme de mis prendas y entrar allí a seguir bañándolo… sentí ganas de besarlo, pero me contuve. Para nuestro infortunio, el tiempo de que disponíamos era corto y no podíamos entretenernos. Incluso en vacaciones los compromisos apremian. Sin embargo, cuando salió del baño lo abracé unos minutitos con mis labios superiores… seguía erecto.
A no desmayar, la historia anterior parece algo que nos prepara para la lucha en la cama: usted elige. Yo hagamos otro esfuerzo y sigo adelante. En www.infotk.blogs.com el amigo Jordi Cebrián nos regala esto.
Horrible secreto
Mi madre se enteró por casualidad de mi dedicación a la política, y se llevó un gran disgusto. Ella siempre había creído lo que yo le contaba: que me ganaba la vida honradamente mediante el proxenetismo, y estaba muy orgullosa de mí. Pero ahora, descubierto mi horrible secreto, he de intentar convencerla de que no por ello soy peor persona, y de que no debe preocuparse por el qué dirán. Además, tal vez ella no se haya planteado las ventajas implícitas, pues en cuanto tenga un cargo podré colocar a mis hermanos, e incluso nombrarla directora general de alguna cosa.
Sacerdocio
Odiaba el pecado y los placeres terrenales, pero como no creía en dios se hizo médico. En su templo, recitaba a las fieles letanías crípticas cuando ellos venían buscando ayuda para sus tribulaciones. Les culpabilizaba, y les hacía apartarse de aquello que les proporcionara placer: la buena comida, la embriaguez, el sexo... Renuncias en pago por promesas de vida eterna. Exigiéndoles que tuvieran fe, regía sus conductas y deseos. Quien no creía en él, quien desobedecía los mandatos sagrados, pagaba su justa penitencia: cinco meses sin dulces; punciones; y la introducción forzada de instrumentos diagnósticos por varios orificios del cuerpo.
Por su bien
Mi vecino trataba tan mal a su mujer e hijos, que decidí entrar en su casa para molerlo a palos. Sus hijos intentaban defenderle y su mujer, llorando, me gritaba que dejara en paz a su marido, que arreglarían solos sus problemas. Tanto escándalo montaban que tuve que encerrarles en habitaciones separadas. Até al marido a una silla y, tras hacerle pagar sus malos tratos, lo tiré por la ventana. Me quedaré algunos días en su piso, hasta que la mujer y los niños se den cuenta del bien que les he hecho y de que están mejor que antes.
Conversos
Eran los de la secta los que llamaban a mi puerta. Me dijeron que en la última reunión que habían tenido en su templo, habían llegado a la conclusión de que no estaba bien ir de puerta en puerta intentando inculcar a los demás tus creencias, sin preocuparte de si se estarán duchando, o viendo la tele, o realizando actividades más fructíferas que las tuyas. Me pidieron disculpas por todas las veces que habían venido a venderme esas revistas con dibujos inquietantes de gente sonriente, y me aseguraron que nunca más me pedirían que creyera en dios. Y se fueron.
Omnipotencia restringida
La gente piensa que sólo por ser omnipotente ya llevo una vida regalada. Pues no señor, es muy duro. De entrada porque uno no puede andar usando la omnipotencia a diestro y siniestro, pues al final te calan y dejan de creer en la ciencia, en la tecnología, y en el trabajo honrado y esperan que se lo soluciones todo a base de milagros. Y yo siempre digo, no señor, que se lo curren. Pero lo peor es no poder usar la omnipotencia para matar gente, y tener que hacerlo siempre a través de locos, terroristas o presidentes de gobierno.
Monarquía y burocracia
Revolviendo antiguos papeles familiares, descubrió que le correspondía por estirpe el título de rey. Fue al ministerio para informar de la situación y allí, tras comprobar los papeles y cobrarle las tasas de verificación registral, le dieron la razón y le acompañaron hasta el palacio real, donde desalojaron al monarca que, ilegítimamente, reinaba aun. No se lo tomó muy bien, e intentó usar su cetro con contundencia para impedir el desalojo, pero acabaron echándole a patadas. Tras firmar la aceptación de las cláusulas estándar, el nuevo rey se sentó en el trono y ordenó decapitar al anterior. Viva el rey.
Contrainformación
Me hice policía para que mi patria fuera más segura, y enseguida me pidieron de infiltrarme en un grupo subversivo para investigar sus actividades. Tras meses con ellos, me convencieron de que su causa era justa, y yo empecé a pasar información errónea a mis jefes. Desgraciadamente me descubrieron, y bajo la amenaza de ser fusilado, me pidieron que hiciera creer a los subversivos que seguía con ellos, pero les traicionara informándoles falsamente acerca de las mentiras que contaba a mis jefes referentes a las falsedades que ellos me confiaban. Acabé hecho un lío, sin saber ya para quien trabajo.

Palabras como balas
Entraron en mi casa de noche mientras estábamos durmiendo. Quise llamar a la policía, pero ellos eran la policía, y me apuntaron con sus linternas, cegándome. Uno de ellos empezó a llenar grandes bolsas con mis libros mientras su compañero hacía callar a mi mujer, que gritaba. Entonces me agarraron del brazo, me hicieron levantar. Mientras me esposaban las manos a la espalda, vi a mi hija pequeña mirar sin comprender, llorar porque se me llevaban, y ése fue el único momento en que me arrepentí de haber escrito aquel cuento en el que describía en aquellos términos al presidente.
Elecciones
Votamos entre los vecinos de escalera para elegir al próximo presidente. El del segundo afirmó haber ganado, pues la mayoría de pisos votaron por él. Pero el del tercero argumentaba que teniendo en cuenta los residentes de cada piso, las personas que confiaban en él eran más, así que se proclamó también vencedor. Las dos chicas del ático, que no habían votado, dijeron disentir del sistema y declararon su piso autogestionado. La viejecita del cuarto propuso ilegalizarlas y prohibirles usar el ascensor. Por el bien de la escalera, daré un golpe de mano y asumiré la presidencia por la fuerza.
Es mejor ser breve y terminar aquí. Se puede seguir andando pero los blogattis son nada más que el principio. |