evaristo cultural
revista virtual de arte y literatura
número 8

 
Indice
* Portada / Staff
* Editorial
* Entrevista a Perla Rotzait
Ella ríe sin embargo
* Entrevista a Augusto Fernandes
El arte es un viaje hacia la verdadera vida
* Chau profe. Una semblanza de Aníbal Ford en primera persona
por Christian Lourido
* Entrevista a Alberto Ruy Sánchez
Los laberintos del deseo
* Entrevista a Fabio Morábito
La memoria y la muerte
* Entrevista a Luis Osvaldo Tedesco
Rehenes de lo viable
* Entrevista a Luis Pestarini
La ciencia de la ficción
* Entrevista a Gabriel Vommaro
25 años de democracia
* Entrevista a Pablo Camogli
Batallas entre hermanos
* Entrevista a Carlos Fajardo Fajardo
Entre las ruinas de una civilización enferma
* Entrevista a Rafael Felipe Oteriño
Poesía metafísica
* Autobiografía médica
por Damián Tabarovsky
* Jorge Castillo Fan. Selección de poesías
por Asociación Letras Hispanas
* Baldío
por Alejandra Zina
* Dios aprieta Start
por Leandro Custo
* Marosa di Giorgio. Los papeles salvajes
por Laura Mazzocchi
* Ministerio de casos especiales
por Nathan Englander
* El aroma del cielo
por Roxana Artal
* Así me siento
por Rafael de la Iglesia
* Con todo respeto
por Osvaldo Gallone
* BLOGattis en miniatura
por José María Gatti
*

Escritorio
por Mauricio Rongvaux

*

Cajón desastre
por Amalia Sato

* Al pie de las letras
por Luis Adrián Vives
* [ Un lado olvidado ]
por Luis Adrián Vives
* [ Evaristo de Buenos Aires ]
* Entrevista a Ezequiel Grimson
Gardel en la Biblioteca Nacional
* Entrevista a Iris Etcheverry y Cynthia Ortegosa
Bizarra Net Label
* Brother Ray
por Ray Charles
* Entrevista a Max Aguirre
Un terceto peculiar
* Entrevista a Oswal y Mandrafina
Día de la historieta
* Entre Discos
por Nicolás Prior
* Birome Kamikase
por Juan Martín Sigales
* El margen de la hoja
por Daniela Ruggeri
* Entrevista a Eduardo Sacheri
Entre el secreto y la pregunta
* Rosita... de cómo pasa el tiempo
por Gabriela Mocca
* Porque lo dice la Biblia
por Germán Kijel
* Andy Warhol Superstar
por Ana García Gibson
* Ernesto Bertani. La obra, el artista y su contexto
por Claudia Sanz Bayeto

 

[ Entrevista ]

Osvaldo Viola (Oswal) y Domingo Mandrafina
4 de septiembre. Día de la Historieta

por Damián Blas Vives
Fotos: Alejandro Truant

Este año la Biblioteca Nacional y la Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares (CONABIP) recogieron la propuesta de incluir en sus almanaques un día para festejar la historieta. La iniciativa de celebrar el Día de la Historieta Argentina surgió hace algunos años, impulsada por diferentes grupos de aficionados al género y fue retomada con entusiasmo en varios puntos del país. La fecha elegida fue el 4 de septiembre, en conmemoración de la publicación, en 1957, del primer capítulo de El Eternauta en la revista Hora Cero. Con guión de Héctor Germán Oesterheld y dibujos de Solano López, El eternauta revolucionó el género en nuestro país y no tardó en convertirse en una referencia cultural que supo trascender géneros y fronteras.
Considerando la historieta nacional como parte de nuestro acervo cultural, las instituciones incluyeron este día festivo en nuestro calendario con la intención de revalorizar este espacio simbólico tan preciado entre todos nosotros.
Muchas fueron las personalidades ligadas al noveno arte que se acercaron el último 4 de septiembre a la Biblioteca Nacional para formar parte de la celebración. Entre ellos, los maestros Oswal y Mandrafina, con quienes mantuvimos este brevísimo diálogo.

Evaristo Cultural: Estamos patrocinando la instalación del día de la historieta... ¿Hay un reconocimiento popular de parte de la institucionalidad hacia el noveno arte?

Mandrafina: Yo creo que de alguna manera la gente se está acercando a la historieta. De hecho, estamos en esta instalación —que tiene que ver con El Eternauta y viene un poco de la mano de la experiencia personal de Oesterheld, el reconocimiento de su figura y todo lo que ha trascendido a partir de eso—. Creo que sí, que ahora hay un mayor acercamiento. Antes era un género de alguna manera devaluado para esa intelectualidad a la que vos te referís, ahora creo que tiene otro reconocimiento, y quizás la instauración del día de la historieta le de otro espaldarazo al asunto.

Oswal: Sí, estoy de acuerdo. De todas maneras no sé si no sigue siendo un género devaluado, porque en verdad lo que convoca esta reunión es la atención de la gente que ya está metida en el género. El asunto es llegar a todos, como la literatura, como el cine. Tiene que pasar el tiempo para que veamos si esto es o no así.

 

EC: ¿Hay una nueva generación de profesionales de la historieta nacionales?

M: Yo creo que la hubo siempre, eso no se detuvo nunca, lo que se detuvo fue la edición en general, pero Argentina sigue dando —por alguna razón extraña— profesionales de la historieta de mucha calidad.

O: Y yo, que tengo la oportunidad de tratarlos, te digo que se trata de gente muy buena. Pero al faltar —como dice Cacho— la cuestión empresarial, empiezan a autoeditarse, no hay exigencias, no hay una relación directa con un público, y eso termina malgastando valores auténticos, porque hay verdaderos valores...


Domingo "Cacho" Mandrafina (izq.) y Osvaldo W. Viola (der.)

EC: ¿A qué se debió que desde mediados de los 80 en adelante casi todos ustedes consiguieron insertarse mejor en el mercado europeo que en el nacional? ¿Qué piensan al respecto?

M: Es algo casi natural, por lo mismo que decíamos antes: la deserción de las editoriales, que abandonan el campo de la historieta; algunas que se dedicaban expresamente al campo de la historieta han desaparecido como editoriales... Al no haber fuente de trabajo te va llevando a eso...

 

EC: ¿No hay mercado en el país para la historieta nacional?

O: Yo diría que en este momento no. Así como hay gente que se autoedita, hay editores de café —vamos a llamarlos así—, con el celular en mano, y le editan a él, me editan a mí, al otro, pero van todos a un público reducido, todos esos libros van al mismo público. Siempre vamos a encontrar público para la historieta, pero...

M: Lo que quedaría por comprobar —la hipótesis, o la esperanza mejor dicho— es la existencia de ese público masivo que es lo natural de la historieta, lo constitutivo de la historieta, un género popular y justamente masivo. Pero para eso se requiere la presencia de un editor que lo vuelva masivo; la autoedición es un sacrificio enorme que hacen las nuevas generaciones que los desgasta —como bien decía Oswal— les hace perder tiempo de formación profesional y no les deja llegar a lo masivo, es casi imposible...

O: A lo mejor si hacés memoria lo recordás, en los tiempos de antes, por ejemplo, esa era la función de la tira diaria. La tira diaria no era como lo que es ahora, era una cosa pensada, venía de EE.UU., vaya uno a saber... La leía mi padre, mi hermano menor, mi madre, mi tío... llegaba a todo el mundo, y ese era el asunto. Mi tío, que era mecánico, era fanático de varias de esas tiras.

 

EC: ¿Cuál fue la última tira diaria que convocó a gran parte de la ciudadanía?

M: Supongo que Clemente, como tira diaria.

O: Y Mafalda.

M: Mafalda también, un poco antes. Pero ves que son historietas humorísticas, que no es lo mismo que la historieta a la que nos dedicamos nosotros —llamada seria, para diferenciarla de la otra—, que no es humorística aunque contenga humor.

 

EC: Este éxodo hacia las editoriales europeas, ¿modificó en algún sentido los guiones de las historietas nacionales?

O: En algún sentido sí, porque en Europa había que adaptarlo a la posibilidad de distribución, entonces es como si uno perdiera un público justo a quien se dirige, todo tiene que ser amplio, y eso es muy feo...

M: Yo comparto esa opinión, son experiencias muy parecidas las que hemos tenido.

 


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