"In the future everybody will be world-famous for 15 minutes."
Andy Warhol
Yo no soy una celebridad. Y hay altas probabilidades de que, por estadística, usted tampoco lo sea. Pero no desespere: hay esperanzas. Para Warhol las celebridades, o al menos las que él elegía retratar, no nacían sino que se hacían.
Brillantes como zapatos de polvo de diamante y empalagosas como una Coca-Cola, las celebridades, o mejor dicho la imagen de las celebridades, eran la materia prima de Warhol. Con esto no me refiero solamente a los numerosísimos retratos de famosos que realizó, sino a las miles de fiestas y reuniones que dio y asistió y desde las cuales supo catapultar su imagen y su carrera para convertirse en lo que es hoy: un mito.

Self Portrait, The Andy Warhol Museum, Pittsburgh;
Founding Collection, acrylic and silkscreen ink on linen, 101.6 x 101.6 x 3.5 cm, 1986
Copyright: © 2009 Andy Warhol Foundation for the Visual arts/ ARS/ ARS, NY/SAVA, Buenos Aires
Fue un atardecer muy pop el del pasado jueves 22 de octubre. Cientos de personas se agolparon dentro y fuera del Malba para ver la primera gran exposición de Warhol en el país. Actrices, modelos, diseñadores de moda, empresarios, conductores de televisión, periodistas… En fin, todo ese conjunto de personalidades con las que Warhol encantaba rodearse estaban allí, 22 años después de su muerte. Como muy bien me explicó Thomas Sokolowski (Director de The Andy Warhol Museum en Pittsburgh), Warhol no ha perdido vigencia hoy.


"Silver Clouds" (instalación)

"Cow Wallpaper" (instalación)
Las razones de esta fascinación con su persona y su obra son muchas. Pero Sokolowski quiso rescatar esa profundísima comprensión que el artista tuvo de la sociedad que terminaba de conformarse por aquellos años 60: la de masas. Para esa sociedad eran imprescindibles la tecnología, los medios de comunicación y el consumo capitalista. Warhol comprendió que la experiencia visual, tal como la veía compuesta, era producto del consumo, del consumo en serie. Él supo captar y aprovechar eso como nadie.

Campbell's Soup II: Hot Dog Bean, The Andy Warhol Museum, Pittsburgh;
Founding Collection, acrylic and silkscreen ink on linen, (88.9 x 58.4 c)m, 1969
Copyright: © 2009 Andy Warhol Foundation for the Visual arts/ ARS/ ARS, NY/SAVA, Buenos Aires
Finalizaba la década del 50 y el ambiente neoyorkino estaba un tanto harto de los artistas románticos provenientes de las filas del Expresionismo Abstracto. El concepto de artista plástico de vida trágica como bohemio marginado de la sociedad estaba a punto de ser dinamitado por una estrella emergente: Andy Warhol.
Andrew Warhola había nacido en el seno de una familia de inmigrantes eslovacos. Toda su infancia transcurrió en Pittsburgh bajo la sombra de unos padres marginales que apenas hablaban inglés, lo más alejado del mundo celebrity que puede usted imaginar. Desde esos humildes comienzos Warhol supo hacer de su persona un ícono. Proveniente no del mundo del arte, sino de la publicidad, comprendió velozmente cómo funcionaba la institución del Arte y cómo iba a ser a partir de los 60 y, me atrevo a agregar, a partir de su incursión. El arte en los medios de comunicación masivos no era el mismo que antes. Era el arte de la reproductibilidad técnica, de la imagen omnipresente. Warhol debía crear de sí mismo y de sus obras imágenes tan atrayentes, tan brillantes y tan superficiales como cualquier producto americano, como Liz Taylor o una Coca-Cola.
Ideó así un estilo artístico que, a diferencia del modelo de obra de arte tradicional (del Expresionismo Abstracto, por ejemplo), no poseía interés alguno en ser rupturista. Estaba integrado al sistema arte; no era anti-institución. Un estilo totalmente espectacular y celebratorio de la cultura de masas. No presentaba un contenido profundo sino que se basaba en la transparencia y en la evidencia. Quien se acercaba (o se acerca hoy) a su obra con intención de interpretarla "chocaba" con su superficie.
El Pop, a su vez, supera la idea de que el arte es superior a la "vida". Así Warhol, al tomar estas celebrities, lo que producía era lo impensado y casi prohibido para un artista: tomar lo kitsch como fuente. ¡Pero cuidado! Quien no estaba formado en arte no podía comprender a las Marilyns o a los Elvis de Warhol como arte. Lo que hacía Warhol era colocar a esas celebridades en una posición que anulaba todas las proyecciones interpretativas. De esta manera, el espectador acostumbrado a la obra tradicional rebotaba en la superficie, en su evidencia. El detrás de estas obras está en su falta del detrás.

Marilyn Monroe (Marilyn) Extra (Unnumbered) screen print on paper, (91.4 x 91.4 cm),
The Andy Warhol Museum, Pittsburgh; Founding Collection,
acrylic and silkscreen ink on linen, 101.6 x 101.6 x 3.5 cm, 1967
Copyright: © 2009 Andy Warhol Foundation for the Visual arts/ ARS/ ARS, NY/SAVA, Buenos Aires
Estas celebridades que Warhol retrató eran, en gran medida, el paradigma del sueño americano. Se habían hecho a sí mismas desde la nada. Pensemos en los orígenes humildes de Marilyn Monroe o en los de Elizabeth Taylor. Éstas habían conseguido lanzarse al estrellato vendiéndose como un producto más del consumo de masas. Warhol comprendió la calidad de sus figuras como imágenes ya hechas, como ready- mades, que estaban al alcance de todos. Por su popularidad y por su uso cotidiano fue que las eligió como tema y forma de sus obras.
Podrían escribirse tratados sobre la obra de Warhol o sobre el uso que ésta hace de las celebrities. Pero quiero resaltar, por último, que este artista supo comprender que en la Era de los medios de comunicación y del consumo masivo todo es imagen. Todo está ya disponible (a.k.a. ready-made) como imagen y no hay nada detrás de ello. Una vez dijo sobre sus obras:
"If you want to know all about Andy Warhol, just look at the surface of my paintings and films and me, and there I am. There's nothing behind it". |
Una superficie tan lustrosa, tan colorida y tan atractiva como las mismísima Marilyn Monroe.
Evaristo Cultural: En la conferencia mencionaste que esta mañana te habían preguntado, de estar vivo, a qué argentino retrataría Warhol. Tu respuesta fue "Eva Perón". ¿Podrías contarnos por qué?
Thomas Sokolowski: Al igual que Warhol y Marilyn Monroe, Eva Perón venía de raíces muy humildes. Fue a la gran ciudad y nunca pensó que se casaría con el Presidente de la República. Para hacerlo tuvo que transformarse de esa chica de campo en una bella artista. Se convirtió a sí misma en un ícono, vestía de blanco, casi como una santa. Pero también se daba el hecho de que daba dinero en caridad y al mismo tiempo vestía con diamantes y de Dior. Y, como dije, muere trágicamente de cáncer y su vida se vuelve como una película. Y creo que Warhol hubiese sabido apreciar esto porque cuántas personas, partiendo de ser una persona sencilla, hubiesen tenido esa motivación de ir a la ciudad y decir: "Quiero abandonar mis orígenes y estar mejor". Es la idea de ese hacer algo de uno mismo que no hubiese sido posible en el siglo XIX o antes. Warhol siempre amó esa dualidad de la gloria y la tragedia. Lo mismo que Marilyn; ella era esa persona joven y vital de la que todo el mundo exigía algo: sexo, dinero, amor. Y así comenzó a consumir drogas para irse a dormir, drogas para levantarse a la mañana y esa insatisfacción de su vida emocional la llevó a morirse. Y murió a una edad muy temprana. Ésto me hace pensar en la famosa frase de Warhol que reza "In the future everybody will be world-famous for 15 minutes". Y hasta la mismísima Marilyn Monroe, para las últimas generaciones, no es alguien conocido. Porque ya han aparecido tantas otras hermosas actrices de películas después de ella. Esa fama no puede durar más que un instante.
EC: En la conferencia empelaste el concepto de supernova para explicar parte de la obra de Warhol. ¿Podrías explicarlo?
TS: Un curador una vez llamó "Supernova" a una exhibición que reunía un conjunto de retratos de Warhol de los años 60. Supernova es un término científico que refiere a las estrellas más brillantes de todas, más fuertes que el Sol. Pero que para poder lograr esa luz tan radiante deben consumir toda su energía y una vez que su luz se apaga, explotan. Esto ocurre porque la energía necesaria para lograr eso era demasiado fuerte. Y así tenemos a Marilyn Monroe que murió a una edad tan joven y de modo trágico. Y tanta otra gente como ella. Sucede que en estos días no es solamente cuestión de ser alguien que suba al escenario y cante, sino que hay muchas personas detrás de ellos poniendo muchísimo dinero y exigiéndoles que continúen porque se les está pagando. Y creo que Warhol entendió muy bien que todas estos individuos son llevados hasta límites que no son humanos.
EC: También comentaste que The Andy Warhol Museum de Pittsburgh podría ser vuelto a fundar con tantos otros nombres como ser "Museo de la Cultura de los 60". ¿Por qué?
TS: Porque él estaba tan en sintonía con cada aspecto de la vida moderna como ser la política, la moda, la arquitectura, la sociología, el crimen… todo. Y uno puede acercarse al Museo y ver obras como las del asesinato de Kennedy o las de la silla eléctrica y reconocerlas como parte de la Historia Americana; verlas como documentación. Warhol veía lo que ocurría, las tragedias cotidianas como las guerras y se planteó por qué no hacer arte de eso.
EC: Por último, ¿cuál creés que es la importancia de mostrar las obras de Warhol hoy en Buenos Aires?
TS: Bueno, como sabrás, todo el mundo está interesado en la producción de Warhol. Y por qué no mostrarla en una gran y sofisticada ciudad como Buenos Aires, que tiene una larga y rica tradición artística, y la gente del Malba me comentó la cantidad de gente que esperaban que viniera a la muestra. Incluso, el hecho de que personas jóvenes como vos, que más de 20 años después de su muerte sigan viniendo a verlo, revela lo extraordinario de lo que hizo. Una de las cosas que ocurre es que los 60, incluso para gente como vos que nos los ha vivido, significan una época en que muchas reglas y cosas que la gente acarreó por años cambian. Los Beatles, la Revolución Sexual, el hippismo, la Guerra Fría, en fin, los 60 parecen ser uno de esos grandes momentos de la Historia en que todo cambió dentro de nuestras sociedades. Y por eso a la gente le gusta volver a mirar esos tiempos una vez más. Creo que, en parte por eso, es importante traer aquí esta exhibición y, por tal razón, tanta gente se ha acercado y se seguirá acercando hasta el mes de febrero.
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