evaristo cultural
revista virtual de arte y literatura
número 14

 
Indice
* Portada / Staff
* Editorial
* Entrevista a Horacio González
por Damián Blas Vives
* Néstor: el presidente militante
por Gabriel Pandolfo
* Entrevista a Marcio Veloz Maggiolo
Por Damián Blas Vives
* Entrevista a Carlos María Domínguez
Por Damián Blas Vives
* Entrevista a Mario Sampaolesi
Por Roxana Artal
* Entrevista a Alejandra Zina
por Rosario Cervera
* Entrevista a Adrián Ignacio Pignatelli
por Jeremías Lynch
* Arte poética
por Juan Arabia
*

Selección de poemas
por Rubén Valle

* Intersticial
por Roxana Artal
* Ser sola es un estado
por Paula Aníbal Aguirre
* Los BLOGattis en envase chico
por José María Gatti
* Pasajera en trance
por Laura Mazzocchi
* Casi mañana
por Lucía Sorín
* Al pie de las letras
por Luis Adrián Vives
* [ Un lado olvidado ]
por Luis Adrián Vives
* [ Evaristo Urbano Club ]
* [ Eva Metalúrgica y el Niño Proletario ]
* Entrevista a Leonardo Oyola
por Ángel Alza
* Del trabajo como una de las bellas artes
por Jeremías Lynch
* Entrevista a Sergio Boris
por Roxana Artal
* El primero domingo. Versiones y Reversiones
por Ornelio Gamone
* Sister Marianne. Marianne Faithfull &Marc Ribot "An intimate evening"
por Marcelo Sonaglioni
* Cuando lo oído no alcanza a escucharte
por Laura Mazzocchi

 

Ser sola es un estado
por Paula Aníbal Aguirre

Entera

Hacía mucho que no pasaba por ahí. Hacía 10 años que no recorría esas calles que en otro tiempo se le hicieron tan familiares…
Mientras las lágrimas caían por su rostro, miles de imágenes pasaban por su cabeza.
Los recuerdos de él, que juró dar la vida y amor eterno… Él, que juró un siempre sin saber siquiera lo que era un mañana.
También, los recuerdos de lo que ella fue: su desparpajo, sus ganas de vivir, su mirada al futuro sabiendo que la vida le debía muchas cosas.
Y estaba ahí, pero 10 años después. Y las lágrimas cayendo por su rostro, los recuerdos como bombas, pero todo en el mismo lugar.
Nada había cambiado para ella. Tenía los mismos temores, las mismas dudas. Pero ya sin ganas, desconfiando…
Nunca más podrá volver a querer sin presentir.
Ahí estaba ella, 10 años después, tratando de recomenzar desde donde lo había dejado... Inventando una alergia para justificar los ojos rojos. En la misma cuadra, la misma puerta, la misma escalera.
Con el mismo espíritu que se negaba a crecer, y a creer que el tiempo había pasado.
Si era así, ¿dónde estaban esos 10 años? Nada recordaba... Nada recordable había pasado?
Sólo tenía la incertidumbre de no saber por dónde comenzar, pero con la certeza de que debía empezar ya. Ahora. Sin saber cómo, mientras se perdía en lo gris.

Pasaron 5 años más. Hoy.

La vida, el azar, el destino (o como quieran llamarlo) quiso que volviera, recién hoy, a cruzar nuevamente por esa cuadra.
Pero ella no era la misma de hace 10 años atrás. Tampoco la misma que hace 15… Ya no era una adolescente convencida de que todo iba a ser genial, pero tampoco una joven descreída de la vida.
Ahora, con buenas, con malas o con peores a cuestas, una mujer caminaba a paso firme.
Una mujer sonriéndole a la niña, recordando a la joven, y amándolas a las dos por igual.
Una mujer amándose a sí misma, y a todo aquello (y a aquellos) que la llevaron de nuevo a esa calle. Convencida de que la vida nuevamente esta en deuda con ella, y cobrándose a cada paso que daba. Sabiendo que perdió tiempo, pero gano canas.
Y ganas.
Y fuerzas.
Y sabiduría.

Era otra, pero la misma.
Con la vida partida en dos, pero el Alma entera.
Ya no buscando comenzar, sino dispuesta a continuar, mientras se perdía bajo el sol.

 


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