evaristo cultural
revista virtual de arte y literatura
número 15

 
Indice
* Portada / Staff
* Editorial
* Entrevista a Raúl Zaffaroni
por Luis Adrián Vives y Damián Blas Vives
* Entrevista a Jacono Siruela
por Damián Blas Vives
* Entrevista a Liliana Díaz Mindurry
Por Lucía Sorín
* El revanchista desinteresado
Por Peter Sloterdijk
* De Boceto de un prima: La posta
Por Ezequiel Murphy Lovecchio
* Juego de tronos: 1000 tonos de gris
por Marco Zanger
* El pasado
por Martín Rejtman
* Lo que hace nuestra mente cuando leemos novelas
por Orhan Pamuk
*

En busca de April
por Benjamin Black

* Intersticial
por Roxana Artal
* Ser sola es un estado
por Paula Aníbal Aguirre
* BLOGattis ilustrados
por José María Gatti
* Pasajera en trance
por Laura Mazzocchi
* Casi mañana
por Lucía Sorín
* Al pie de las letras
por Luis Adrián Vives
* [ Un lado olvidado ]
por Luis Adrián Vives
* [ Evaristo Urbano Club ]
* [ Eva Metalúrgica y el Niño Proletario ]
* DeConstrucción. La nueva cara de DC Cómics
por Ángel Alza
* Elogio a Luis (Carta para El Flaco)
por Marcelo Sonaglioni
* Entrevista a Ana Prada
por Laura Mazzocchi
* Entrevista a Heiner Goebbels
por Roxana Artal
* Una buena medida para difundir autores y obras
por Celia Dosio
* David Alfaro Siqueiros. Aquí te dejo con la luz de enero
por Carlos Monsivais

 

Pasajera en trance
por Laura Mazzocchi

Trance N°3

Subirse a las nubes oscuras y amalgamadas en lo lejos del cielo. En lo lejos de acá. Destrozarme ahí. En una nube. Como nube de dios, nube de cemento. No todo lo que deseamos se cumple. Hubo un tiempo de acero en mis ojos, tiza de dios, cuchillo de amor. Ni incluso a fuerza de desear, el deseo es la palma que nos electriza.
Para vernos caer, siempre caer, y reencontrarnos en una tierra.
En una nube. Para que me subas a una nube íntima, intensa en su silencio: destrozáme ahí. En un camino que se lleve mis labios, sus líneas, sus huellas, como si mi cuerpo se desmenuzara bajo tus ojos. Y si miramos hacia atrás: el tsunami pasó. Y si miramos hacia adelante: viene el tsunami. Pero el mar nunca deja de ser en un abrazo, el mar es un abrazo.
Y, a veces, el trance poderoso se confunde con el miedo. Lloramos las hojas que se caen como lloramos las palabras que ya no están. Pero el cuerpo, cómo sostener el cuerpo. Una nube que se disuelve mientras hace el amor. Se disuelve.
Yo me destrocé ahí. Hilvanándome de sábanas y noches. Y un día desperté y tenía el mundo latiendo en mis dedos. Yo latiendo en ellos. Y me puse a escribir.

 


[ subir ]